—Si dejas la billetera ahí, te la van a robar. —¿Me la vas a robar? —No, pero… —No hay nadie más. —Puede entrar alguien corriendo y llevársela. —Soy bastante rápido. —¿Quieres que te la roben? —No. ¿Para qué querría algo así? —Entonces guárdala. —Aún no termino de comprar. —La billetera no forma parte de la compra. —Está bien. Gracias. —¿Un cómic? —Novela gráfica. —¿De qué trata? —Se llama The Sandman. —Eso es el título. —Es complicado. —Descomplícalo. —El rey de los sueños tiene familia. —Ah. —Sí. —Oye, voy a almorzar ahora. —Ah. Entiendo. Provecho, adiós. —…
Una hora después me di cuenta de que quería que la acompañase.